26 enero, 2012

Procrastinación

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                                     Procrastinación : El Síndrome de la Cigarra                                        Henry Santa Cruz Espinoza
Un adagio popular versa “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy” haciendo alusión a la conducta inadecuada por la cual se posterga las actividades o se deja su ejecución para último momento. Esta conducta se viene investigando desde hace un buen tiempo, sobre todo en estudiantes, y se define como procastinación.
La procrastinación es la tendencia a retrasar o posponer la finalización de una labor evitando las responsabilidades, decisiones y tareas que requieren ser desarrolladas (Haycock, McCarthy & Skay, 1998; citado por Steel, 2007).
Esta conducta puede clasificarse hasta de tres tipos: una denominada por procrastinación evitación, donde el temor de iniciar una actividad así  como la evitación del fracaso representan sus principales características, y ello estaría ligado a un problema de estima personal. Por otro lado, esta aquella procrastinación por activación, que se caracteriza por la postergación de la tarea hasta que no existe mayor salida que llevarla  a cabo, que por el contrario, a la anterior estaría relacionada con un sentimiento de autosuficiencia. Finalmente tenemos, una procrastinación por indecisión, en la que se pierde demasiado tiempo pensando en la mejor manera de ejecutar la tarea sin llevarla a cabo, esta última podría estar ligada con características obsesivas o dificultad para tomar decisiones en los sujetos.
Muchas referencias indican que el problema tiene lugar al inicio de la adolescencia, con el riesgo que se instauré como un patrón de conducta. Por tanto, el estudio del tema es de relevancia puesto que incide en el aprendizaje y desempeño académico de los estudiantes, pudiéndose reflejar, así como lo menciona Ferrari (1995), en el incumplimiento de horarios, entrega de asignaciones fuera de fecha, retraso para desarrollar tareas, esperar hasta el último para finalizar sus labores, estudiar faltando pocas horas para un examen.
Hipótesis sobre las posibles causas existen muchas, sin embargo, merece mejor el centrarnos en las soluciones. Así que las siguientes recomendaciones podrían ser de mucha ayuda para manejar esta conducta en nuestros estudiantes:
  1. Ayudarlos a reconocer su dificultad: Un estudiante que no es capaz de identificar sus limitaciones se encuentra cerrado al cambio.
  2. Mantener la motivación en la tarea: Brindar pautas o estrategias que motiven o centren la atención del estudiante. Al comienzo pueden utilizarse refuerzos externos pero paulatinamente se deberá buscar una automotivación.
  3. Organizar del tiempo: Favorecer un clima que le permita al estudiante contar y cumplir con horarios establecidos, que ayuden a regular y controlar sus actividades, según la necesidad e importancia de la tarea.
4.     Trabajo en grupo: Los miembros del grupo pueden ayudar a regular el comportamiento procrastinador centrándola en la tarea objetivo, pero se trata de trabajar con personas motivadas, no otros procrastinadores, de tal forma que transmitan esa misma energía y motivación por el trabajo.
5.     Controlar los pensamientos negativos. Existen algunas tareas que nos bloquean cuando hemos tenido una experiencia negativa previa, por ejemplo una mala calificación puede llevarnos a pensar que no somos útiles, que por más esfuerzo que hagamos seguiremos saliendo desaprobados. Estos pensamientos terminan generalizándose y paralizándonos. Es importante identificar y controlar este tipo de pensamientos.
  1. El descanso aumenta la productividad: La falta de energía presente en las actividades están asociadas a la falta de descanso, debemos procurar que nuestros estudiantes tengan el tiempo suficiente de calidad para dormir, practicar algún hobby, salir de paseo.
  2. División de la tarea: Enseñar a que las enormes tareas deben priorizarse y organizarse para su ejecución lo antes posible y dividirla en pequeños pasos. Parece ser más fácil el concentrarse en uno a uno de los pasos que en la tarea global, en cuanto menos lo pensamos ya hemos terminado la tarea.